ENTRONIZACIÓN DEL PRESIDENTE DE PATRILAR POR LA CONFRERÍA DE ENÓFILOS BAIRRADA

Patrilar posee el capital social de Sociedade Agrícola Quatro Cravos, empresa del sector vitivinícola.

Para la empresa, invertir en el vino es más que desarrollar una actividad empresarial: es asumir un profundo compromiso con la tierra, con la viña y con el vino; es honrar la memoria histórica; y a todos aquellos que, a lo largo de las generaciones, han moldeado la cultura vinícola que hoy nos inspira. El vino, para nosotros, no es solo un producto, es identidad, es memoria y es continuidad.
En su caso particular, este proyecto tiene un fuerte arraigo familiar. Su bisabuelo, Martinho da Silva Cravo, construyó a principios del siglo XX una bodega de gran importancia en Bairrada. Sin embargo, una parte significativa de ese patrimonio se perdió, fruto de decisiones personales y de una ligereza de vida propia de otros tiempos.

Con Quatro Cravos, buscó retomar ese hilo interrumpido, reconstruyendo lo que un día se soñó con pasión, para devolver a la familia y a la región el legado que ambas merecen.
Este recorrido adquiere ahora un nuevo y especial significado con su nombramiento como miembro de la Confraria dos Enófilos da Bairrada, entidad que preserva, promueve y dignifica la cultura vinícola de la región.

En sus propias palabras:
«No considero esta distinción como un mérito individual, sino como el reconocimiento de una alineación entre tres dimensiones: la historia que heredé y que se interrumpió, el presente que estoy construyendo y la responsabilidad de representar a Bairrada con autenticidad y excelencia. Ser miembro de la cofradía no es simplemente pertenecer a ella, sino asumir públicamente un compromiso con la región, con los productores, con los enófilos y con las generaciones futuras».

No podríamos dejar de compartir esta idea, ya que creemos que es el reconocimiento cultural lo que refuerza la legitimidad económica. Porque la historia sin resultados económicos es solo memoria; y los resultados sin historia son solo negocio. En el vino, como en todo lo que perdura, necesitamos ambas cosas: la emoción que nace del legado y la razón que sustenta la viabilidad y el futuro.
Concluimos con sus propias palabras:
«Si mi bisabuelo construyó un sueño y lo perdió, Quatro Cravos lo está reconstruyendo de nuevo, esta vez con visión, método y responsabilidad. Mi entrada en la Cofradía es la prueba de que la historia está, por fin, reencontrando su camino».

Estamos de enhorabuena.

 

O Presidente do Conselho de Administração no final da cerimónia de entronização.